-Me siento un poco rara.
-¿Qué? ¿Por qué? - parece sorprendido.
-Por tenerte en frente, justo a mi lado, por escuchar tu respiración, los latidos de tu corazón. Tal vez porque nunca pensé que llegaríamos a esto, que yo no hubiera apostado por nosotros nunca, porque inconscientemente me has salvado. Porque tú eres mis siete maravillas, e incluso la octava.
-Cásate conmigo.
-¿Qué?
-Que te amo.
oishhh, ¡qué bonito!
ResponderEliminar