¿Comprando recuerdos? ¿Para qué? Total, luego nunca sirven para nada. Bueno sí, para que duelan, pero eso se cura con un poco de vodka, ¿no? Al menos eso dicen, aunque a mí, lo que es servir, nunca. Habrá que probar una vez más, digo yo, por si acaso hay suerte. Aunque luego llega un idiota que te jode todo el plan. Al plan de olvidarle, me refiero, es decir, dejar de pensar en él a cada momento. Fácil, ¿verdad? Sí, seguro que el vodka me ayuda esta vez.
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